Presos Políticos en México
(el siguiente fué una nota aparecida en La Jornada durante el invierno pasado, no recuerdo el mes, pero que habla muy certeramente de la ola represiva del Gobierno contra la lucha social)
blanche petrich /
La senadora Rosario Ibarra en una protesta de madres de desaparecidos políticos, el 10 de mayo de 2002
Foto: José Núñez
En los siete años que los panistas han gobernado México más de 900 personas han sido encarceladas por motivos políticos. A la fecha, hay al menos 169 activistas de diversas causas en reclusorios estatales y federales de nueve estados, la mayor parte en Chiapas, estado de México, Oaxaca y Guerrero, anque también hay en Yucatán, Veracruz, Tabasco, Michoacán y San Luis Potosí.
Aproximadamente la mitad de estos detenidos son indígenas, quienes fueron arrestados y procesados por conflictos relacionados con la lucha por la tierra, pero en la lista de presos hay toda una gama de causas: ecologistas en resistencia contra proyectos de industrialización, urbanización o turismo; trabajadores en defensa de su empleo; promotores de derechos humanos y comunitarios; indígenas en defensa de su autonomía y adherentes a la otra campaña del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
También hay 12 reos sentenciados que pertenecen a organizaciones armadas. De esta lista, algunos reconocen ser combatientes; otros no, como es el caso de los hermanos Héctor y Antonio Cerezo, quienes dentro de un año y medio culminarán una pena de siete años por los bombazos en una sucursal de Banamex, a principios del sexenio de Vicente Fox.
Sin embargo, el grueso de los detenidos fue arrestado en el contexto de grandes operativos policiaco-militares dirigidos contra movilizaciones populares. Las embestidas, que desembocaron en detenciones masivas, arrancaron con la orden del entonces gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, de disolver las protestas populares contra la cumbre de jefes de Estado y de gobierno realizada en Guadalajara en 2004, con un saldo de 45 detenidos.
Luego vinieron los ataques de fuerzas federales y mexiquenses contra el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, con 209 detenidos, de los cuales aún quedan 31 procesados; contra las expresiones de repudio a la visita de George Bush, en Mérida (48 presos, libres ya todos) y contra la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) durante los operativos de noviembre del año pasado y junio de este año. Fueron más de 500 los oaxaqueños que llegaron a distintas prisiones, de los cuales aún hay 34 procesados, entre ellos Herzaín Michel, menor de edad.
En casi todas estas historias de captura ilegal y procesos judiciales irregulares se han hecho presentes la brutalidad policiaca, la tortura y, en muchos casos, la violación a mujeres. La indefensión jurídica es otro denominador común.
La sentencia más alta
En el operativo policiaco realizado en San Salvador Atenco el 3 y 4 de mayo de 2006, en el que murieron dos jóvenes, se detuvo con violencia excesiva a 209 personas; de éstas, 183 fueron recluidas en el penal de Santiaguito, cuatro internadas en el Hospital General de Toluca, nueve menores enviados al Consejo Tutelar de Zinacantepec y tres encerradas en el penal del Altiplano, en Almoloya. Fue uno de los arrestos masivos más numerosos ocurridos en los últimos años, en el que participaron la Policía Federal Preventiva y corporaciones mexiquenses.
Los líderes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, Ignacio del Valle y Felipe Álvarez, así como el universitario Héctor Galindo, fueron encerrados en el penal de máxima seguridad del Altiplano y sentenciados a 67 años de prisión por la retención de funcionarios públicos entre febrero y abril de 2006, hecho calificado por las autoridades como “secuestro equiparado”. Aún esperan sentencia por los hechos de mayo. A pesar de las protestas generadas por la desproporcionada condena, el juez la ratificó, pero todavía tienen derecho a un amparo. La penalidad contra estos tres “presos políticos” supera muchos de los castigos impuestos a narcotraficantes y secuestradores sentenciados.
De los detenidos en Santiaguito, 98 por ciento presentó algún tipo de lesión, según documentó el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez. La Comisión Nacional de Derechos Humanos sólo documentó 26 casos de tortura.
En procesos ilegales admitidos por oficinas del Ministerio Público itinerantes, 17 fueron liberados sin cargos y a 170 les dictaron auto de formal prisión. De éstos, 128 salieron bajo fianza y los 28 restantes quedaron presos en Santiaguito, además de que cinco extranjeros fueron expulsados del país sin oportunidad de defenderse.
A ellos se le suman tres aprehendidos en junio: Juan Ramírez Romero, Sergio Ramírez Vázquez y Abraham Fuentes Velásquez. El primero fue señalado como el poblador de Atenco que pateó a un policía que yacía inconsciente, cuyas imágenes se difundieron ampliamente en la televisión. Estos tres fueron liberados bajo fianza, lo mismo que tres de las detenidas del grupo de los 28.
Reconocida la incompetencia del juez de Toluca después de tres amparos, el expediente quedó a disposición de un juzgador de jerarquía mayor en Texcoco. Este simple trámite tomó 12 meses. Los 27 presos fueron reagrupados en el penal de Molino de Flores.
Entre este grupo se encuentran varios detenidos que no son de Atenco, sino adherentes a la otra campaña zapatista, quienes se presentaron en el poblado el 3 de mayo para apoyar a los atenquenses, como la mazahua Magdalena García, el doctor Guillermo Selvas, su hija Mariana Selvas Gómez y el estudiante Vicente García Murguía.
En opinión del abogado defensor Juan de Dios Hernández, este hecho es uno de los argumentos más débiles y rebatibles de la acusación presentada por la Procuraduría General de Justicia del Estado de México. “Al no haberse encontrado imputaciones directas por ninguno de los más de 70 policías que fueron presentados por la parte acusadora en más de 30 audiencias, el juez noveno de distrito, con sede en Nezahualcóyotl, debería concederles un amparo de fondo y dictar su libertad inmediata”, alega el defensor.
En cuanto a las violaciones de los cuerpos policiacos que participaron en el operativo de mayo de 2006, 14 mujeres ratificaron sus acusaciones ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Violentos Cometidos contra la Mujer. Después de 15 meses, ésta no ha realizado los peritajes independientes solicitados y, según denuncia de los organismos humanitarios, ningún policía ha sido sancionado.
*texto extraído del diario La Jornada
La situación de aumento de la represión en los últimos años en México es muy grave y a costado la libertad e incluso la vida de muchos compañeros y compañeras que luchan por construir un futuro más justo e igualitario.
Por esta razón, abrimos una sección para estar informando desde nuestra propia capacidad sobre el devenir de las luchas contra la represión, por hechar abajo los procedimientos penales contra activistas y luchadores sociales, por la liberación de todos los presos políticos y de conciencia, así como por la presentación con vida de los desaparecidos, y el castigo a los represores y asesinos de compañeras y compañeros.
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(el siguiente texto es una ponencia y pedido de las compañeras del Comité Jacobo y Gloria presentada ante compañeros de la Otra Campaña y que busca ahondar el proceso de sistematización de la represión en nuestro país)
14 de junio de 2008
Apizaco, Tlaxcala.
A la Reunión de la Red Nacional contra la Represión y por la Solidaridad
A la Comisión Sexta del EZLN
A las compañeras y los compañeros de la Otra Campaña
Hace un año, mientras se realizaba en la Ciudad de México el primer Foro Nacional contra la Represión , había cientos de presas y presos políticos dentro de las cárceles del país y se respiraba cierto desánimo en el movimiento social que acababa de ser muy golpeado en Oaxaca y el Estado de México. A lo largo de este año, muchas de esas personas, junto con varias decenas en Chiapas, han sido liberadas. Es decir que, en estos momentos, hay dentro de las prisiones un cálculo aproximado de 154 personas en prisión política, aunque la cifra podría ser mayor porque aún no existe un registro sistematizado de liberaciones recientes en Oaxaca.
La libertad de muchas presas y presos de Atenco, de la APPO y de Chiapas ha elevado nuestro ánimo colectivo. ¿Pero significa esto que la represión ha cedido? ¿Que el gobierno de Felipe Calderón nos ha dado “permiso” de construir una realidad distinta a la que nos impone el capitalismo neoliberal? Si seguimos la ruta de la represión a lo largo de varios años vemos que no es un fantasma que aparece por aquí o por allá de manera esporádica y aislada por decisión personal de algún gobernante un poco más cruel que otro. Por el contrario, lo que se hace evidente al caminar esa ruta es que la represión es una táctica permanente cuya estrategia es el aniquilamiento de las luchas, del pensamiento, del ánimo y de la organización del movimiento social con el objetivo de hacerlo inofensivo para los intereses del capital y para las estructuras del poder político.
En el marco de la Otra Campaña se han realizado varios foros por la libertad de las presas y los presos políticos. A lo largo de estos meses y en respuesta a esos llamados, nos dimos a la tarea de comenzar la preparación de un censo o cuadro de prisión política acompañado de unos apuntes sobre la persecución política en México que nos permiten conocer no sólo la forma en que nos persigue el poder sino cuál ha sido nuestra propia historia de lucha y resistencia. Fue así como nació la idea de un trabajo que queremos entregar a la Otra Campaña. En ese trabajo analizamos el término “persecución política” sólo porque nos parece un poco más amplio que “represión”. Esa persecución la entendemos como una serie de prácticas de anulación de la disidencia al servicio de las cuales el poder pone todos sus recursos: desde la violencia hasta la apertura, desde la desaparición forzada hasta la compra de líderes, desde la tortura hasta el engaño y la distracción, desde el asesinato hasta los medios de comunicación.
Hace unos días, el ejército federal ingresó a comunidades cercanas al caracol de La Garrucha en Chiapas, donde se realizó el Primer Encuentro de Mujeres Zapatistas con Mujeres del Mundo. Las compañeras de Apizaco que hoy nos reciben han venido enfrentando hostigamiento, detenciones, amenazas y humillaciones por parte del gobierno local. Desde hace meses, se ha lanzado al ejército contra comunidades y organizaciones no sólo en Chiapas sino en Guerrero, violentando especialmente a los pueblos indios. Ha habido muchos asesinatos y desapariciones forzadas. Podríamos continuar el recuento de agresiones en este último año que demuestran que la persecución política no se detiene, pero no es necesario. Estamos reunidas y reunidos en este foro porque lo sabemos y nos proponemos hacer algo para enfrentar la represión. Así que creemos pertinente presentarles los avances de una investigación y recopilación que nació del andar de la Otra y de los recorridos de la Comisión Sexta.
En enero de 2006 salió de San Cristóbal de las Casas la caravana de la Otra Campaña en la que viajaba el Subcomandante Marcos. Desde entonces, uno de los reclamos más urgentes ha sido la libertad de los nuestros y las nuestras. También hemos visto la necesidad de organizarnos contra la represión y la impunidad. Al paso de la caravana se fueron alzando las voces que antes no habíamos escuchado, voces que nos hablaban de lucha pero también de víctimas de la persecución política. Además, tuvimos nuestros propios momentos de dolor y cárcel. Entonces iniciamos la tarea de recopilar y registrar datos que se han dado a conocer, así como la información que recababan y enviaban compañeras y compañeros de diversos estados.
Al principio pensamos que levantaríamos un censo de presas y presos, pero tenemos que reconocer que aún con el esfuerzo de muchas personas, la información que logramos reunir es incompleta. Hay vacíos, dudas y errores. Especialmente hace falta que nos comuniquemos oportunamente las liberaciones. Hace falta, por ejemplo, que la Otra en Morelos, Michoacán, Puebla, Hidalgo y varios estados más aporten datos actualizados sobre la represión que han padecido sus luchas. Por esta razón presentamos aquí no un censo acabado sino solamente los apuntes para un censo confiando en que con la participación de ustedes podrá corregirse, completarse y mantenerse actualizado. En los próximos días enviaremos a los estados las listas de detenidas y detenidos para que cada quien pueda revisarlas y corregirlas.
Conforme íbamos recogiendo los casos que la Otra Campaña aportaba surgían las historias y se desvanecían mitos. Cuando Vicente Fox era presidente dijo, durante una gira por Europa, que en México no había presos políticos. Esta mentira la repitió recientemente el gobierno actual. La verdad que arrojan los números que pudimos recopilar es que de 1992 a junio de 2008 ha habido, por lo menos, 3364 personas encarceladas por pertenecer al movimiento social. La cifra real podría ser mayor, pues solamente tomamos en cuenta los casos documentados que pudimos sistematizar. Entre los encarcelados ha habido, por lo menos, 238 mujeres. Suponemos que son muchas más pero no tenemos cifra contabilizada todavía de las represiones en Oaxaca, Ciudad Universitaria, Zimapán o en Guadalajara donde había muchas jóvenes. Encontramos que ha habido, por lo menos, 174 menores de edad detenidos (28 son mujeres). Sabemos que serán muchos jóvenes más cuando tengamos cifras contabilizadas, por ejemplo, en Chiapas, en Ayotzinapa o en Cancún.
Un porcentaje elevado de personas detenidas pertenece a algún pueblo indio, aunque nos falta registrar con exactitud a cuál pertenecen. De hecho, la mayoría de quienes han sido detenidos en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Baja California y Sonora pertenecen a un pueblo indio.
En mujeres, menores de edad y pueblos indios, la represión adopta formas especialmente crueles. Mencionamos a continuación tres historias entre los miles de nombres recopilados:
1) María Delia Pérez Arizmendi, mujer, embarazada de ocho meses, fue torturada, dio a luz sola en el penal de Cerro Hueco en Chiapas. Su hijo murió en el parto y no se le permitió sepultarlo dignamente. Lleva siete años presa y está sentenciada a quince años. Es diabética y madre de una muchacha y un joven.
2) Durante la represión del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco fue asesinado por un policía estatal que le disparó a corta distancia el niño Francisco Javier Cortés Santiago de 14 años. Nuestro compañero Ollin Alexis Benhumea murió un mes después, también asesinado por un policía. El 4 de mayo fueron detenidos nueve menores, ocho hombres y una mujer. Los nueve sufrieron la misma tortura aplicada a todos los detenidos en el viaje de cinco horas hasta el reclusorio de Santiaguito. Al día siguiente, a los nueve jóvenes los llevaron al Tutelar de Menores de Zinacantepec. No tenemos información de lo que sucedió ahí con la muchacha pero sabemos que los ocho muchachos recibieron palizas continuas, castigos, insultos y tortura durante los 24 días que duró su reclusión.
3) Marcelino Santiago Pacheco, indígena de los Loxicha, torturado y desaparecido nueve meses, apareció en una celda de castigo en la cárcel de Miahuatlán. Estuvo preso cinco años, fue liberado en julio de 2002. Actualmente su hermano Anselmo y él están desaparecidos.
En estos momentos y de acuerdo a nuestro censo hay ocho personas que llevan más de diez años en prisión política. El compañero que llevaba más tiempo era Juan Valdez Pérez, en San Luis Potosí. Don Juan fue liberado en septiembre de 2007. Pasó quince años preso. Las cifras se dicen rápido, pero las historias reunidas en este censo nos hablan de que muchas mujeres y hombres fueron torturados y desaparecidos por lapsos que van de tres días a nueve meses antes de ser encarcelados en alguna prisión. Nos hablan también de tortura sexual contra mujeres y hombres, aunque ellos difícilmente la denuncian.
Cuenta un mito que la represión es cosa del pasado. La verdad que arrojan los datos es que la represión ha sido continua. Las masacres, los asesinatos selectivos y las desapariciones han ocurrido ininterrumpidamente durante décadas y décadas de lucha social. En lo que se refiere específicamente a prisión política, las estadísticas de los tres últimos sexenios lo confirman: en el gobierno de Ernesto Zedillo fueron encarceladas, por lo menos, 1205 personas; durante el periodo de Vicente Fox, al menos 1576, y en el año y medio que lleva Felipe Calderón van, por lo menos, 337. La cantidad de presas y presos políticos que en un momento determinado se encuentran dentro de las cárceles puede ser variable. Por ejemplo, el día de hoy tenemos, en nuestro registro al menos, 154 de los que 144 son hombres y 10 son mujeres. Pero en otros momentos la concentración de compañeras y compañeros presos se eleva. Destacan febrero de 2000 con 1096 y diciembre de 2006 con cerca de 700.
Muchos de ustedes recuerdan la promoción que se hizo del voto útil para sacar a los priistas de la presidencia y colocar al panista Vicente Fox. Seguramente también recuerdan que algunos compañeros y compañeras pensaron que en 2006 debíamos apoyar al PRD porque significaba una esperanza de cambio democrático. Pero los números, que finalmente son espejo de la realidad, demuestran que no importa qué partido está en el gobierno. Todos reprimen por igual. Basta con echar un vistazo a la lista de gobiernos estatales más represivos de los últimos años. En ciertos casos, hay quien podría argumentar que determinado golpe de represión masiva fue ejecutado por el gobierno federal, no por los gobiernos locales, pero lo cierto es que en esos casos los gobiernos estatales no hicieron nada por impedir el acto represivo, ni lo condenaron. En la mayoría de los casos estuvieron de acuerdo e incluso participaron con la policía local. En otros casos, ellos dirigieron el golpe.
La lista de gobiernos más represivos en los últimos 16 años es la siguiente:
Chiapas
Juan José Sabines Guerrero (PRD). Asegura que en su gobierno no hay presos políticos, pero los datos refieren que ha encarcelado por lo menos a 8 personas. En lo que va de su mandato se han reactivado e intensificado los hostigamientos paramilitares y la persecución contra las comunidades zapatistas. Muchos presos políticos anteriores a su gobierno han recibido golpizas en prisión durante su gobierno.
Pablo Salazar Mendiguchía (PAN-PRD). Sometió a prisión política a por lo menos 140 personas. Durante su gobierno de recrudeció la persecución contra el EZLN.
Julio César Ruiz Ferro (PRI). Durante su gobierno se formaron decenas de grupos paramilitares. Es responsable de la masacre de Acteal en diciembre de 1997.
Distrito Federal (Ciudad de México)
Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez (PRD). En lo poco que duró su gobierno interino, al menos 20 manifestantes de la Otra Campaña y de la LIMEDDH , hombres y mujeres, fueron perseguidos por la Alameda Central , la Biblioteca de México y por las calles hasta ser detenidos, golpeados y arrastrados. Hubo denuncias de agresiones sexuales (29 de octubre, 2006).
Ma. del Rosario Robles Berlanga (PRD). Era jefa de gobierno cuando la PFP ocupó la Preparatoria No. 3 de la UNAM y el campus de Ciudad Universitaria para romper la huelga estudiantil en 2000. Durante febrero de ese año fueron detenidas 998 personas, hombres y mujeres, y muchos de ellos menores de edad.
Estado de México
Enrique Peña Nieto (PRI). En lo que va de su gobierno lleva por lo menos dos golpes de represión masiva durante los que fueron detenidas 232 personas. En 2006 en San Salvador Atenco y Texcoco fueron detenidas 212 personas con todo el horror que ya conocemos. En El Torito, Naucalpan, el 23 de noviembre de 2007 policías municipales y estatales disolvieron violentamente una manifestación pacífica deteniendo a 20 personas. Había mujeres y niños.
Guerrero
Zeferino Torreblanca Galindo (PRD). En lo que va de su gobierno ha metido a la cárcel a por lo menos 94 personas del movimientos social, entre ellas, 56 normalistas de Ayotzinapa. Aunque no tenemos cifras analizadas todavía, es importante buscar cuántos eran menores de edad. Hubo heridos con lesiones muy graves. Ha lanzado una persecución sistemática que incluye asesinatos y encarcelamientos contra el pueblo indígena mepha’a y contra la policía comunitaria.
René Juárez Cisneros (PRI). Encarceló por lo menos a 27 personas, entre ellas comuneros que se oponen a la construcción de la presa de La Parota. Durante su gobierno hubo un número elevado de asesinados y desaparecidos. Su especialidad era reprimir a ecologistas.
Ángel Heladio Aguirre Rivero (PRI). Durante su gobierno se realizó la masacre de El Charco. Encarceló por lo menos a 41 personas.
Rubén Figueroa Alcocer (PRI). Responsable de la masacre de Aguas Blancas (28 de junio, 1995). Durante su gobierno fueron encarceladas, asesinadas y desaparecidas un gran número de personas, pero no tenemos los datos por ahora. Es una tarea pendiente.
Hidalgo
Miguel Ángel Osorio Chong (PRI). Es el gobernador actual. Lanzó en diciembre de 2007 una represión masiva contra indígenas que se oponen a la construcción de un basurero tóxico en Zimapán. Fueron detenidas 45 personas, entre ellas mujeres que denunciaron abuso sexual.
Falta registrar la represión ejercida contra Normales Rurales (El Mexe, 2000) durante el gobierno de Manuel Ángel Núñez Soto (PRI).
Jalisco
Francisco Ramírez Acuña (PAN). Coordinó un golpe de represión masiva el 28 de mayo de 2004 contra altermundistas en Guadalajara en el que 200 personas fueron detenidas. Hubo denuncias de violaciones sexuales contra hombres y mujeres, así como de tortura. Mucha gente quedó sujeta a proceso.
Michoacán
Lázaro Cárdenas Batel (PRD). Respaldó la represión contra 500 trabajadores mineros de Sicartsa para romper su huelga. Hubo dos obreros muertos.
Oaxaca
Ulises Ernesto Ruiz Ortiz (PRI). En lo que va de su gobierno ha encarcelado a, por lo menos, 521 personas del movimiento magisterial y de la APPO , de los municipios autónomos de San Blas Atempa y Reyes Nopala. Durante su gobierno han desaparecido más de 90 personas y han sido asesinadas más de 20 personas.
Diódoro Humberto Carrasco Altamirano (PRI). Durante su gobierno se lanzó la represión contra los habitantes de Loxichas. La población indígena fue sometida a interrogatorios y torturas masivas. Fueron detenidas 90 personas. Algunas continúan presas después de 11 años.
Quintanta Roo
Félix Arturo González Canto (PRI). Lanzó el golpe de represión masiva contra una manifestación en Cancún en el que hubo 500 personas detenidas (agosto, 2005).
Joaquín Ernesto Hendricks Díaz (PRI). Reprimió al Foro Social Alternativo en Cancún en febrero de 2001. Hubo 67 detenidos y 15 heridos.
Veracruz
Fidel Herrera Beltrán (PRI). En lo que va de su gobierno ha encarcelado a 52 personas del movimiento social. Lanzó un golpe de represión masiva contra indígenas nahuas de la organización Los Dorados de Villa (adherentes a la Otra Campaña ) en Ixhuatlán de Madero.
Yucatán
Patricio José Patrón Laviada (PAN-PRD-PT- PVEM). Coordinó un golpe de represión masiva contra una protesta pacífica por la visita de George Bush en Mérida. Hubo al menos, 26 detenidos, hombres y mujeres.
Han tratado de hacernos creer otro engaño: que sólo se reprimía al movimiento social armado y que el movimiento social pacífico tenía un espacio de lucha respetado por los represores, o bien, que se le reprimía en menor medida. En este censo abundan los datos que contradicen ese engaño. A Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez, tres luchadores sociales de un movimiento civil y pacífico reprimido brutalmente el 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco y Texcoco, se les impuso, a cada uno, una sentencia de 67 años y medio de cárcel. Se trata de unas de las mayores sentencias impuestas a prisioneros políticos en México. El delito que se les imputa es secuestro equiparado. Por si fuera poco, los tres han sido encarcelados en una prisión federal de máxima seguridad (El Altiplano, Edomex) que funciona bajo uno de los regímenes carcelarios más destructivos de la personalidad y más violentos para la dignidad humana.
Estos apuntes para una historia de la persecución política en México los pondremos a disposición de la Otra Campaña a partir de mediados de julio de 2008, cuando tengamos ya la revisión y las correcciones de los estados. Vamos a tratar de publicarlos en varios sitios de internet de la Otra Campaña para que esta Red contra la Represión los haga suyos y los enriquezca. Si alguien tiene datos complementarios o quiere enviarnos correcciones y sugerencias para el censo de prisión política que les haremos llegar, les pedimos que lo hagan al correo de redcontralarepresio n@gmail.com hasta el 6 de julio de 2008. El censo lo acompañaremos de un breve recuento de los caminos que ha recorrido en los últimos 70 años el movimiento social mexicano en busca de una sola cosa: un mundo con democracia y sin explotación, sin despojo, sin discriminació n y sin represión.
El análisis de este recorrido que es parte de nuestra historia como Otra Campaña nos ayudará a derrumbar varios mitos sobre la represión para que se impongan algunas verdades. Esperamos que este trabajo, basado en el esfuerzo que ya han hecho muchas personas y organizaciones a lo largo de estos años, ayude a quienes nos adherimos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona a reflexionar sobre los retos del movimiento social actual. Porque lo hemos visto en Chiapas, Oaxaca, Atenco, Guerrero y cada rincón del país, confiamos en que vamos a estar a la altura de los requerimientos de esta lucha para cambiar de raíz la opresión del capitalismo neoliberal y sus estructuras de poder.
Con mucho cariño y respeto para este foro,
Gloria Arenas Agis (Santa Ma. Chiconautla, Edomex) y Eugenia Gutiérrez (DF).
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